Las personas fumadoras están muy absorbidas por la adicción a la nicotina, que les cuesta ver su entorno con una mirada diferente. Algunos visualizan el problema que genera y les genera el fumar tabaco, otros no.
Los fumadores están tan inmersos en su adicción que puede vérselos fumando delante de niños, incluso muy pequeños, muchos de los cuales son sus propios hijos.


Aquí surgen dos problemas importantes, por un lado el tabaquismo pasivo. El humo de tabaco contiene una gran cantidad de sustancias tóxicas las cuales inundan el medio en que se encuentra el fumador, especialmente en los lugares cerrados. Estos niños están especialmente expuestos si se fuma tabaco en aquellos lugares que ellos se encuentran: guardería, escuela, su propia casa, automóvil, entre otros.
Si se fuma en un ambiente cerrado se contamina el aire completamente en pocos segundos, afectando la salud de los niños, esta situación es especialmente grave si se repite durante varios días a la semana. Hay que evitar que los padres fumadores fumen dentro de su propia casa.

Por otra parte, también los niños aprenden por imitación, lo que los lleva a ver el fumar como una actividad normal, frecuente y natural. En cierta medida, esta acción está autorizada por los padres, ya que ellos la pueden realizar. Hay que prevenir el tabaquismo, se debe empezar desde los más pequeños.
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